LA UNIÓ pide la modificación del Plan Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina y una actuación sobre la fauna silvestre más eficiente

LA UNIO - 06 Sep, 2019

En las tres últimas campañas la prevalencia de los rebaños ha ido en aumento pasando del 1,99% en 2016 hasta situarse en el 4,12% en 2018

LA UNIÓ solicita al Ministerio de Agricultura una modificación del actual Plan Nacional de Erradicación de la Tuberculosis Bovina, así como una actuación urgente con medidas eficaces para controlar la fauna salvaje, fuente de transmisión de la enfermedad.
LA UNIÓ cree que la prueba que se realiza a las vacas (intradermotuberculinización) para comprobar la existencia o no de tuberculosis no está dando los resultados esperados. En este sentido, en el ejercicio 2018 se sacrificaron en la Comunitat Valenciana un total de 257 animales.
A esto hay que añadir que, a pesar de aplicar rigurosamente por parte de la Conselleria de Agricultura del protocolo establecido en el Plan Nacional de Erradicación, la prevalencia de los rebaños ha ido en aumento, pasando del 1,99% en 2016 hasta el 4,12% en el año 2018, constatando así que el actual sistema de detección de la enfermedad no funciona y existe un estancamiento en la lucha contra esta enfermedad bovina.
LA UNIÓ solicita la inclusión del método ELISA como prueba de referencia con el objetivo de poder detectar animales anérgicos en las distintas explotaciones y así avanzar en el control de la enfermedad pudiendo detectar positivos y que esos animales puedan ser indemnizados. Esta prueba hay que acompañarla con la implementación de análisis ambientales para averiguar los focos de dicha enfermedad y las correcciones a realizar en las explotaciones y en los métodos actuales.
Todo ello, en opinión de LA UNIÓ, debería ser impulsado con la necesaria constitución de un consejo asesor estatal formado por especialistas en la materia, donde las organizaciones agrarias puedan trasladar la realidad del sector, y desde donde se establezcan las líneas de trabajo para el conjunto del estado, tal y como se ha realizado anteriormente para otro tipo de especies y enfermedades como el Aujeszky.
Una de las fuentes de transmisión es la compra de vacas de otros países de la Unión Europea para incorporarlos en las explotaciones valencianas. En la línea de mejora del sistema que solicita LA UNIÓ, se hace necesario que desde el Ministerio de Agricultura se inste a la realización por parte de la Comisión Europea de una auditoria a aquellos países, como Francia, que están calificados como países "libres de la enfermedad", pero al ser chequeados algunos de esos animales al llegar a las explotaciones de la Comunitat Valenciana, resultan positivos.
Con el objetivo de no reducir drásticamente la economía de las explotaciones afectadas se precisa la modificación de la imposibilidad de entrada de animales de reposición a explotaciones en las que algún animal haya salido positivo al igual que la no inmovilización de la explotación para movimientos a cebaderos que destinen esos animales a sacrifico con posterioridad.
Por lo que a la problemática de la fauna salvaje se refiere, como foco de transmisión de la tuberculosis a las explotaciones bovinas, desde LA UNIÓ se critica el bajo nivel de pruebas que se les realiza. En este sentido, con los con los datos del PATUBES de 2017, la media del Estado español en los chequeos realizados a jabalíes hay una positividad del 20,62% en pruebas serológicas. Para LA UNIÓ estos datos están incompletos porque hay comunidades autónomas que no aparecen reflejadas y las que figuran lo hacen con un bajo número de analíticas como, por ejemplo, en la Comunitat Valenciana donde únicamente se realizaron 130 muestras entre los más de 26.000 jabalíes capturados. Teniendo en cuenta la evidente relación entre presencia de jabalíes como una de las causas de positividad de tuberculosis en las explotaciones bovinas, se debe incrementar el número de esas analíticas y realizar un censo real de la fauna salvaje.
Por tanto, LA UNIÓ solicita el establecimiento de medidas subvencionadas para la implementación de medidas de bioseguridad en las empresas ganaderas, así como el incremento de la línea de ayuda a la competitividad y sostenibilidad de las explotaciones de la Generalitat para que en las explotaciones de extensivo se logre reducir el contacto entre la fauna salvaje y los animales de la explotación y sobre todo con los comederos y bebederos del ganado que puede ser uno de los focos de contaminación.
Al mismo tiempo solicitamos un incremento en la formación que reciben las personas relacionadas con la ganadería, agricultura, agentes forestales, silvicultura, pesca, caza y otras actividades que se dan en el medio rural para la implementación de la vigilancia sanitaria a la fauna silvestre y que pueden ayudar a incrementar la salud del campo.