LA UNIÓ de Llauradors critica que las interprofesionales hayan recaudado más de 260 millones para unos resultados más que cuestionables

LA UNIO - 07 Oct, 2020

Intercitrus, la única con sede en la Comunitat Valenciana, trata de resurgir con 100.000 euros presupuestados por la Generalitat en los dos últimos años pero con escasos resultados hasta la fecha

LA UNIÓ de Llauradors, y el resto de organizaciones de la Unión de Uniones, tras analizar las extensiones de norma llevadas a cabo por las trece principales interprofesionales agroalimentarias en España, cifra en 260,2 millones de euros la recaudación de estas organizaciones hasta hoy en día. Tras denunciar en Bruselas el modo en que se han creado estas organizaciones y su funcionamiento, critica que la cifra recaudada desde la creación de la primera interprofesional es más que elevada como para haberse obtenido mejores resultados, mientras que aún muchos de los sectores representados están atravesando una crisis sin precedentes.

La única interprofesional con sede en la Comunitat Valenciana, Intercitrus, trata de resurgir tras muchos de letargo con un presupuesto de 100.000 euros (50.000 en 2019 y 50.000 en 2020), aunque con resultados prácticamente nulos hasta la fecha.

En el informe elaborado se explica que para 2026, año en el que expiraría la extensión de norma que de momento más se alarga, la del porcino ibérico, la aportación obligatoria por parte de los agricultores y ganaderos ya habría alcanzado la friolera de 371,4 millones de euros, según las estimaciones basadas en los propios criterios de las interprofesionales a la hora de calcular sus ingresos en las Órdenes de aprobación de las extensiones de norma. La mitad aproximadamente de dicha cantidad la habrían aportado los agricultores y ganaderos.

Se podría llegar hasta 443 millones de euros: la de aceite de oliva la que más recauda

Asimismo, los 371 millones de euros previstos hasta 2026 en base a las extensiones aprobadas o solicitadas, podrían engrosarse hasta los 443, si todas las interprofesionales cuyas extensiones de norma expiran en dicho período, deciden mantenerlas en vigor en cuantías similares a las actuales, lo que, a juicio de LA UNIÓ, es muy probable por la experiencia de estos años de atrás.

Por sectores, 120 millones son recaudados por la interprofesional del aceite de oliva, seguida de lejos por la interprofesional del vino de España, 46,9 millones; la del sector porcino de capa blanca, 44,7 millones y la de aceituna de mesa, 38,2 millones.

A estas cifras, a su vez, habría que sumar las subvenciones adicionales recibidas. Según la Base de Datos Nacional de Subvenciones, sólo entre junio de 2016 y enero de 2019, siete interprofesionales recibieron más de 31 millones € para promoción de los productos, de los que 48% fueron a la interprofesional del aceite de oliva (15 millones), 19% para INTERACEITUNA (6 millones) y 14% a INTERPORC (4,4, millones).

LA UNIÓ lamenta que, a pesar de que cerca del 80 % de la recaudación va destinado a promoción, este gasto haya sido claramente ineficaz. Así, desde 2010, el consumo per cápita de estos productos ha descendido en muchos casos: el aceite de oliva un 20%, el vino casi un 18%, el porcino un 8,3%, la leche un 4% o la carne de ovino un 36%.

La aportación positiva de las interprofesionales a amortiguar las crisis de precios de ciertos sectores tampoco se ha evidenciado. De hecho, algunas de ellas han mantenido (INTEROVIC) o incluso han multiplicado por tres (INLAC) la cuota detraída al ganadero, pese a la mala situación de precios en origen.

LA UNIÓ y la Unión de Unión de Uniones vienen denunciando que en la mayoría de las interprofesionales la representación de la rama productora se reparte a partes iguales entre tres organizaciones agrarias, sin que a lo largo de todos estos años de funcionamiento hayan acreditado de forma fehaciente el volumen de producción que representan, tal y como exigen las normas. En este sentido, la organización considera que esta carencia en el proceso de formación se traslada en una falta de legitimidad para tomar decisiones que afectan al conjunto del sector con, además, poca o ninguna transparencia acerca de la gestión de los fondos recaudados.

Por ello piden al Ministerio que exija una medición real de la representatividad de estas organizaciones, que declare obligatorio publicar las memorias anuales de las interprofesionales, que las aportaciones económicas tengan en cuenta la situación de los productores y que, si en todos estos años de extensiones las medidas aplicadas no han dado resultado, se busque nuevas fórmulas que realmente contribuyan a mejorar los sectores y la posición de los agricultores y ganaderos.