LA UNIÓ exige un verdadero plan de sanidad animal que evite el creciente aumento del número de sacrificios

LA UNIO - 08 Sep, 2017
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Ganaderos de LA UNIÓ y de otras comunidades autónomas de la Unión de Uniones se concentrarán el próximo miércoles ante las puertas del Ministerio de Agricultura en Madrid

LA UNIÓ de Llauradors i Ramaders demanda un Plan de Sanidad Animal que contenga el creciente aumento de sacrificios durante los últimos años y posibilite la existencia de una ganadería viva y rentable en nuestro territorio.

Para exigir estas demandas una representación de ganaderos de la Comunitat Valenciana, junto a sus homólogos de otras comunidades autónomas de la Unión de Uniones, se concentrarán el próximo miércoles ante las puertas del Ministerio de Agricultura. El objetivo de la protesta es llamar la atención acerca de la importancia de gestionar bien los planes de erradicación de enfermedades y la gestión de fauna salvaje, evitando sacrificios innecesarios y que se arruine a tantas explotaciones ganaderas.

Los planes de erradicación de enfermedades ganaderas, pese a que cuentan con un presupuesto importante, se han mostrado ineficaces y por tanto habría que ver lo que no funciona para mejorarlo. Así, los programas de erradicación de la tuberculosis en vacuno cuentan con un gasto de 30,7 millones de euros anuales para todo el Estado, pero su mala gestión y la inexistente coordinación con los relativos a la fauna silvestre, ha provocado que en los últimos cinco años la prevalencia de la enfermedad haya pasado del 1,31% en 2012 al 2,87 % en 2016, así como la incidencia en animales haya subido del 0,23% al 0,51%. Sólo en la provincia de Castellón se han tenido que sacrificar más de 600 animales a lo largo de los últimos tres años.

“Están persiguiendo y arruinando a muchos ganaderos porque les obligan a sacrificar los animales, con compensaciones absolutamente insuficientes, mientras no se hace nada para controlar la población de fauna salvaje infectada que contagian a nuestros animales”, señala Ramón Mampel, secretario general de LA UNIÓ.

En este sentido, mientras que en el ganado vacuno se hacen 5,3 millones de test anuales -que es el 90 % de la cabaña ganadera-; en la fauna silvestre, la media en los últimos años no llega a 5.400 pruebas, que es aproximadamente el 1,2% de los animales cazados (no de la población total), lo que hace que este problema siga sin resolverse.